martes, 11 de abril de 2017

Oporto-Afurada

   Travesía larga (63 millas) sin viento y ocasionalmente con mar de fondo de hasta 1.5 metros, que se nota poco porque viene de muy lejos en el Atlántico. Salgo a las 7 de Figueira con marea vaciante, ningún problema cuando a unos 500 metros de la bocana veo sobre el agua unos pequeños flotadores alineados que me cortan el paso, solo se ven en el último momento. Supongo que son las famosas redes flotantes de esta zona, las sigo y doy un rodeo de unos 400 metros, ¡como para navegar de noche! La navegación es monótona, algo de oleaje cruzado hasta pasar el cabo Mondego, después solo queda la ola atlántica, muy regular. A la costa acantilada sucede una costa baja, como en el Saler,


que a unos 15km.de Oporto pasa a estar muy poblada, con un paisaje de pequeña montaña. 

   A las 4.30 llego a las proximidades de Oporto,

(A la izquierda la desembocadura del Duero)

   Busco el waypoint de entrada, (la aproximación desde el Sur no es conveniente), sigo atentamente la carta (hay aviso de fondos cambiantes), voy entrando y me quedo más tranquilo cuando veo la enfilación, una luz roja en el poste y otra en el campanario;


       Voy entrando por el río siguiendo las balizas y veo el primer puente,

       La Marina do Douro queda a estribor, en San Pedro de Afurada,


   Llamo por el canal 9 y una neumática sale a guiarme hasta el amarre, donde me ayudan con la maniobra y a ajustar los cabos.

    El registro de la navegación hasta cerca de Oporto,


   Primer paseo por Oporto, que me entero está en la margen derecha del río, la otra margen es Vilanova de Gaia, como no dejan de insistir los de Vilanova. 

Antiguas casas de pescadores en Vilanova de Gaia,


    Eiffel proyectó el puente Luis I, que nos impide a los veleros remontar el Duero (el paso inferior deja poca altura sobre el agua)




   Y ahora sí, esto es Oporto:







   El viernes, crucero por el Duero en uno de los tours que ofrecen las compañías de turismo. El entorno va variando a medida que se remonta el río. Muy poblado en las proximidades de Oporto, posteriormente riberas con mucho eucalipto que en las proximidades de Regua se van transformando en colinas repletas de viñedos.

   Una de las muchas poblaciones de ribera,


   La desembocadura de un afluente,


   El crucero que nos precede,


   El Duero se estrecha (aún más de lo que se ve en la imagen) y se forman rápidos. Dudo que los veleros pudieran pasar por aquí, aunque antiguamente sí lo hacían los moliceiros (veleros con casco aplanado que hacían el transporte por el río),


       Enfilando la segunda esclusa, que nos dicen es la de mayor desnivel de Europa (30 metros),



   Desde dentro de la esclusa, antes de comenzar el llenado,


..., y después,


   Viñedos a la vista,


   Nos sirven la comida a tiempo para la llegada a Regua, sobre las tres. La vuelta es en tren, siguiendo el curso del Duero,







domingo, 9 de abril de 2017

Figueira da Foz

   El domingo dia 9 salgo para Figueria da Foz, a 34 millas. La previsión da viento del E en torno a  11-12 nudos, la cosa promete una buena navegación a vela... Nada más salir compruebo que lo del canal de Nazaret es verdad; de una profundidad de 8 metros en la bocana se pasa a 30, 90, y enseguida 140 metros, que rápidamente disminuyen a 30 al virar hacia el NW. Pongo las velas y llega el viento, como estaba anunciado, pero tras unos diez minutos empieza a subir, hasta alcanzar rachas de 23 nudos, que alcanzan el barco de través y lo hacen salirse de orzada. Es una marcha demasiado rápida para llegar a Figueira sobre las 5, a la pleamar, cuando debe ser más fácil subir por el Mondego hasta la marina. Pongo un rizo y todavía voy demasiado rápido, pongo el segundo rizo y todavía voy bastante rápido pero mucho más cómodo, sin salidas de orzada y casi sin escora. La navegación sigue a un ritmo típico de los vientos terrales, rachas seguidas de vientos flojos. La costa alterna acantilado con playas que desde lejos tienen muy buen aspecto,



     El caso es que a las 13h me quedan solo 7 millas a Figueira, demasiado pronto, enrollo el Génova y esto ya da resultado. Llego a la bocana sobre las 4, llamo por radio a la Marina y no contesta nadie, llamo por el móvil y me contesta el encargado de seguridad, que se ofrece a ayudarme a amarrar en el muelle de espera. Entro en el río y enseguida noto las turbulencias ocasionadas por el choque de la corriente contra la marea, no son muy fuertes, es un día tranquilo y falta poco para la pleamar. La marina está muy bien identificada por una enorme pintura que pone Clube Náutico, como también el muelle de espera, lo ves delante nada más entrar en la amplia dársena. Tras el papeleo miro el viento y escojo un amarre con el finger a sotavento (ventajas de ir por ahí en temporada baja). Los vecinos de un barco sueco bajan al muelle y me ayudan con las amarras. Ya estoy en Figueira.

    Vista de la parte W de la marina, al fondo el puente sobre el Mondego





   Hasta aquí la estancia en Figueira, corta para aprovechar la racha de buen tiempo y hacer mañana la larga etapa hasta Oporto.





sábado, 8 de abril de 2017

Nazaré

   Salgo de Cascais el viernes 7 a las 7. El día anterior había estado llamando por teléfono al Puerto de Recreio de Nazaré y siempre salía un mensaje de que no hay línea. El personal de recepción de la Marina de Cascais, muy amable, probaron sin resultado, y me facilitaron una dirección electrónica. Envié el mensaje para reservar amarre y llegó una respuesta automática notificando recibo del correo, pero nada más, así que no tengo claro si quedarme en Peniche o seguir hasta Nazaré, a casi sesenta millas. La previsión es poco viento y poca ola, y eso es lo que hay. Al poco de salir ya veo el cabo de Roca,


y a las dos del mediodía estoy frente a Peniche,


   Tengo que decidir si quedarme en Peniche o seguir 20 millas más. Pienso que aún queda mucho dia por delante y sería una lástima terminar aquí la etapa, algún sitio habrá en Nazaré. Enfilo el paso entre la punta de Peniche y las islas Berlengas, la guía dice que puede ser complicado, pero el tiempo sigue muy calmado y el paso, visto al natural, tiene una amplitud tranquilizadora, son varios kilómetros... Pero vaya,..., el fondo disminuye hasta los 30 metros, la ola, que viene del NW, es contraria a la corriente. Resultado: La navegación se vuelve incómoda, tomo nota que con peor tiempo, mejor rodear las islas. Pongo rumbo a Nazaré, la mar mejora en cuanto me alejo del paso.

   Llego a Nazaré pasadas las cinco. La siguiente imagen muestra la navegación efectuada:

   El puerto de Nazaré es considerado de los más seguros de la costa atlántica de Portugal, aunque solo es un pequeño puerto pesquero. Cuando otros cierran por mal tiempo, Nazaré está abierto. La explicación es el canal de Nazaré, un cañón submarino transversal a la costa y con unos 100 metros de profundidad, que conduce hasta la bocana del puerto y evita que la ola que llega del Atlántico se levante. Al aproximar la bocana preparo las defensas y los cabos de amarre, llamo por radio al Porto de Recreio repetidamente,..., no contesta nadie, así que me dispongo a entrar y amarrar donde sea


(Vista desde la aproximación)

   Cuando estoy enfilando la bocana hago una última llamada y me contestan del Club Naval, me dicen que tienen sitio si deseo ir con ellos. Los Clubs Náuticos de España suelen ser un combinado de club náutico propiamente dicho, club social y club de campo. Los clubs navales de Portugal están pensados para facilitar a los asociados las instalaciones y servicios necesarios para navegar, pero sin las comodidades habituales en España (de lo que he visto hasta ahora). Afortunadamente suelen tener algunos amarres a disposición de los transeúntes, y lo básico de las instalaciones queda compensado por un trato muy cordial. Entro en puerto, me dirijo a la gasolinera donde me está esperando el empleado de guardia del club (esto me viene de maravilla porque la gasolinera funciona como autoservicio y el poco viento que había no me habría dejado amarrar yo solo), me explica dónde tengo que ir a activar el poste, y una vez repostado y cumplimentado el papeleo me acompaña a atracar, que resulta muy fácil porque al acercarme dos amarristas se acercan a ayudar.

   A la mañana siguiente, vuelta por Nazaré. La parte baja es una cuadrícula de pequeñas calles, algunas muy pequeñas, solitarias y frescas (está haciendo mucho calor), en otras hay restaurantes con asadores al carbón ocupando el espacio disponible,



   En la playa tienen varadas unas barcas delante de cada cual hay un cartel que explica para qué se utilizaba y sus principales características,



   También hay secaderos de pescado a la manera tradicional,



 Tomo el funicular y voy a la parte alta, desde donde hay buenas vistas,



   Desde allí se puede acceder a la playa de los surfistas: La ola que se mantiene baja sobre el cañón se levanta en la zona de la playa, con poco fondo. Se han registrado olas de hasta 30 metros.




sábado, 1 de abril de 2017

Cascais

   El sábado dia 1 de Abril salgo para Cascais a las 9,30. Son solo unas 14 o 15 millas, pero la siguiente etapa es larga, y mejor tener este trecho ya recorrido. En principio parece una navegación sencilla: La mayor parte por el estuario del Tajo, previsión de ola vieja del W de 1-1.5 metros, viento del N hasta fuerza 3, marea a favor... Salgo de la marina, preparo los cabos y defensas para la llegada y voy bajando el río a 8.5 nudos a muy pocas vueltas de motor. Todo tranquilo, las vistas de Lisboa, la plaza del Comercio, el puente 25 de Abril... Empiezo a notar el oleaje, y al llegar al fuerte de Bugío veo una barra de olas en el canal Sur (poco profundo), bueno, pienso, es lógico con marea vaciante y ola en contra, pero no esperaba tanto. El canal Norte, por el que voy y que es más profundo, está despejado. Localizo la enfilación, doy un vistazo a la pantalla del navegador y me encuentro que señala un rumbo verdadero hacia el fuerte de San Julián, que queda a estribor. Me parece exagerado, pero vuelvo la vista atrás y veo que las luces de la enfilación se "están yendo" a babor, o sea estoy derivando hacia tierra, así que voy ajustando el rumbo de aguja al rumbo verdadero, que solo consigo cayendo unos 40º a babor. A medida que me voy acercando a la bocana del estuario se nota más el oleaje hasta llegar a ser incómodo. Dejo un buen resguardo a la costa y empiezo a modificar el rumbo hacia Cascais. Tras unas millas el mar empieza a calmarse hasta que, ya cerca de la marina, solo queda la ola vieja del Atlántico. Llamo por radio, inicio la entrada y me encuentro con dos boyas rojas en medio de la bocana. Nueva llamada por radio, esta vez apresurada, me indican que debo dejarlas a babor. Tras repostar, una  neumática me guía hasta el amarre (muy conveniente porque hay más boyas dentro de la Marina), en zona resguardada y cerca de las duchas. Ahora queda esperar unas condiciones adecuadas para la siguiente etapa hacia el Norte, entretanto veré lo que hay que ver y seguiré  contando.

   Vista a la llegada,


    El faro,


   Desde el punto de vista náutico destaca el recodo que forma la costa frente a la Marina, es un buen fondeadero que protege de la mar del W, N y E:

(Al fondo, Estoril)

   Es domingo y hay mucha actividad,


     Cascais fué en otros tiempos estación de veraneo de la nobleza, ahora es uno de los sitios preferidos por portugueses y no portugueses para ir a la playa y pasar el verano..., pero hay que estar atentos a la marea,


   Del pasado han quedado algunos palacios y casonas de gente acomodada, un entorno muy cuidado y un ambiente acogedor:




   Detrás de la marina hay un parque con mucho árbol, un césped donde la gente lee libros y  unos cuantos animalitos:


 


   Las olas que llegan desde el Atlántico se levantan al llegar a las playas junto al paseo entre Cascais y Estoril,




    Las playas son muy visitadas por los surfistas,





Continuará